¡Hola VIVILO! Seguimos avanzando en el día 13 de PRIMERO ORÁ, creyendo que Dios nos transformará en estos 21 días. Tomate este tiempo y disponete a escuchar su voz.
Salmo 100:4-5 «Entren por sus puertas con acción de gracias; vengan a sus atrios con himnos de alabanza. ¡Denle gracias, alaben su nombre! Porque el Señor es bueno, su gran amor perdura para siempre y su fidelidad permanece por todas las generaciones.»
Cuando oramos, muchas veces nos acercamos a Dios pensando únicamente en nuestras necesidades y peticiones. Le contamos lo que nos preocupa, le pedimos que intervenga en nuestras circunstancias y esperamos sus respuestas.
Y es que Dios quiere que llevemos delante de Él todo lo que hay en nuestro corazón. Pero la oración no se trata únicamente de pedir. También es un espacio para agradecer, adorar y reconocer quién es Dios.
La Biblia nos invita a acercarnos a su presencia con un corazón agradecido.
Salmo 95:2 «Lleguemos ante él con acción de gracias; aclamémoslo con cánticos.»
Dios nos bendice de muchas maneras, pero nuestra gratitud no puede depender solamente de aquello que recibimos. Agradecemos a Dios, en primer lugar, por quién Él es y por lo que hizo por nosotros.
1 Tesalonicenses 5:18 «Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús».
Dar gracias en toda situación no significa que debemos estar felices por todo lo que nos sucede. Hay momentos de dolor, pérdida, incertidumbre y dificultad. La gratitud no niega la realidad. Pero en medio de ellas, elegimos recordar que Dios sigue siendo bueno, fiel y que está presente.
Podemos agradecer incluso cuando todavía estamos esperando una respuesta, porque nuestra confianza no está puesta solamente en lo que Dios puede hacer, sino en quién Él es.
1 Crónicas 16:34 «Den gracias al Señor porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.»
Nuestra mayor razón para estar agradecidos es Jesús. Gracias a su sacrificio en la cruz, recibimos perdón, salvación y la posibilidad de tener una relación con Él. Su amor intervino en nuestra historia, venció el poder del pecado y nos dio una nueva oportunidad.
1 Corintios 15:57 «¡Pero gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!»
Por eso, cuando oramos, podemos detenernos y recordar todo lo que Dios ya hizo. Antes de pedir por lo que todavía no tenemos, podemos agradecer por lo que ya recibimos. Antes de preocuparnos por el mañana, podemos reconocer la fidelidad de Dios hasta hoy.
También podemos agradecer por las pequeñas cosas de todos los días como nuestra familia, los amigos, el trabajo, los estudios, el alimento, un techo, las personas que nos acompañan, un nuevo día, una conversación y un momento de descanso. Muchas veces nos acostumbramos tanto a estas cosas que dejamos de reconocerlas como bendiciones de Dios.
Salmo 118:24 «Este es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él».
Vivir agradecidos cambia nuestra manera de mirar la vida y nos recuerda que no caminamos solos.. Nos ayuda a dejar de enfocarnos únicamente en lo que nos falta para reconocer todo lo que Dios ya puso en nuestras manos.
Cuando agradecemos y adoramos a Dios, reconocemos quién es y respondemos a su amor con nuestra vida. Nuestra adoración también se expresa en la manera en que vivimos, servimos, amamos y obedecemos.
Hebreos 12:28 «Puesto que nosotros estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente».
Colosenses 3:17 «Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.».
Antes de comenzar a pedirle cosas a Dios, hacé una pausa y recordá todo lo que Él ya hizo en tu vida. Agradecele por su amor, por Jesús, por la salvación, por su presencia y por esas cosas que quizás parecen pequeñas, pero que son parte de tu vida todos los días.
Que nuestra oración no sea solamente una lista de pedidos, sino también un lugar donde podamos agradecer a Dios por lo que hizo y sigue haciendo en nosotros.
¿ESTOY ACERCÁNDOME A DIOS CON UNA ACTITUD DE GRATITUD?
Podemos elegir vivir con un corazón agradecido, aun en medio de las circunstancias que no entendemos. Podemos recordar todo lo que Dios ya hizo por nosotros, agradecer por su fidelidad y reconocer que nuestra mayor razón para estar agradecidos es Jesús. Hoy queremos que nuestra gratitud no se quede solamente en nuestras palabras, sino que se refleje en la manera en que vivimos.
