DÍA 10 —Buscá a Dios intensamente

¡Hola VIVILO! Bienvenidos al día 10 de PRIMERO ORÁ. Hoy nos acercamos a Dios con un corazón abierto, dispuesto y sincero.

Salmo 63:1 «Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua.»

Muchas veces pensamos que ayunar se trata solamente de dejar de comer, pero es una manera de dejar de lado algo para recordar que nuestra necesidad más profunda no es el alimento, sino la presencia de Dios.

David, en este salmo, no busca a Dios para que resuelva sus problemas, sino por quién es Él. Y es que muchas veces nos acercamos a Dios principalmente por lo que necesitamos de Él. Oramos por una respuesta, una oportunidad, una situación familiar, un proyecto o algo que queremos que cambie.

Pero nuestra relación con Dios no puede limitarse a pedirle cosas. Es por eso que debemos aprender a buscarlo por quien Él es y no por lo que nos puede dar.

Salmo 73:25-26 «¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Si estoy contigo, ya nada quiero en la tierra. Podrán desfallecer mi cuerpo y mi corazón, pero Dios es la roca de mi corazón; él es mi herencia eterna.»

Cuando ayunamos, hacemos espacio para buscar a Dios con mayor intención. Dejamos de lado algo que forma parte de nuestra rutina para recordar que Él ocupa el primer lugar. Cada vez que sentimos hambre o deseo por aquello que decidimos dejar, podemos convertir ese momento en una oportunidad para orar y acercarnos más a Él.

Jesús también nos enseñó que el ayuno no se trata de demostrarle a otros cuánto podemos sacrificar.

Mateo 6:17-18 «Pero tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara para que no sea evidente ante los demás que estás ayunando, sino solo ante tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.»

El ayuno no busca impresionar a Dios ni convencerlo de que responda nuestras oraciones. Tampoco se trata de hacer un sacrificio para conseguir algo a cambio. Se trata de acercarnos a Él, ordenar nuestras prioridades y reconocer cuánto lo necesitamos.

Mateo 6:33 «Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.»

Cuando Dios vuelve a ocupar el primer lugar, nuestras necesidades no desaparecen automáticamente, pero cambia la manera en la que las enfrentamos. Dejamos de vivir buscando respuestas y aprendemos a buscar primero a Aquel que tiene todas las respuestas.

Ayuná para buscar más a Dios. Usá ese tiempo para orar, leer la Biblia, adorarlo y abrir tu corazón delante de Él, ¡Dios no está lejos! Cuando lo buscamos sinceramente, Él se deja encontrar. Que este tiempo de PRIMERO ORÁ no se trate solamente de pedirle algo a Dios, sino de aprender a buscarlo a Él por encima de todo.

Jeremías 29:13 «Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón.»

 

 

¿ESTOY BUSCANDO A DIOS O SOLAMENTE LO QUE ÉL PUEDE DARME?
Hoy decidimos buscar a Dios intensamente. No vamos a ayunar solamente para dejar algo, sino para hacer espacio para Él. Vamos a volver nuestro corazón hacia su presencia y recordar que nuestra necesidad más profunda no es lo que Dios puede darnos, sino Dios mismo.

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