¡Hola VIVILO! Comenzamos el día 9 de PRIMERO ORÁ con el corazón abierto y la mirada puesta en Dios. Aunque la vida cambie, creemos que Él permanece fiel y nos acompaña en cada etapa del camino.
Efesios 3:20-21 NTV «Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde hoy y para siempre! Amén.»
Muchas veces nos encontramos orando sin fe, dudando del poder y la capacidad de Dios para hacer milagros en nuestras vidas. Esto sucede porque miramos nuestras circunstancias desde nuestra perspectiva y la lógica, limitados por lo que vemos y entendemos.
Isaías 26:4 «Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor, el Señor mismo, es la Roca eterna.»
Pero la Biblia nos muestra una y otra vez historias de hombres y mujeres que, sin importar la situación que estaban pasando, experimentaron el poder sobrenatural de Dios. En cada historia, vemos la promesa de un amor que interviene en nuestras vidas.
Romanos 8:11 NTV «El Espíritu de Dios, quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes; y así como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, él dará vida a sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en ustedes.»
Efesios 3:20 NTV «Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros.»
Dios nos llama a ver y pedir más allá de nuestra lógica y posibilidades. Nos desafía a orar entendiendo que tenemos al Espíritu Santo, ese mismo poder que levantó a Jesús de la muerte. Porque si ni la muerte pudo con Él, entonces no hay ningún milagro demasiado difícil o imposible que no pueda hacer.
Al orar, vemos como Dios trae transformación y redención a nuestras vidas. No solamente podemos experimentar el regalo de una relación con Jesús, sino que tenemos la oportunidad de ver cada día como su poder actúa en nuestro favor.
1 Corintios 1:18 «Me explico: el mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios.»
¡No limites a Dios! Seguí orando y creyendo que Dios es capaz y poderoso para actuar aún en la situación más difícil de tu vida y transformarla en una prueba de su amor y poder. Confía en Aquel que puede hacer mucho más de lo que podés imaginar o pensar.
Mateo 19:26 «―Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible.»
¿EN QUÉ ASPECTO DE MI VIDA ESTOY LIMITANDO EL PODER DE DIOS?
Podemos elegir caminar confiando en que Dios es poderoso, aún cuando no entendamos lo que estamos atravesando. Nos acercamos a Dios en oración, creyendo que es poderoso para obrar en nuestro día a día.
