¡Hola VIVILO! Bienvenidos al día 12 de PRIMERO ORÁ. Preparate un café o mate, abrí tu corazón para escuchar lo que Dios tiene para decirte y no te olvides de compartir este devocional con otros.
1 Juan 5:14-15 «Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y, si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.»
Muchas veces nos cuesta creer que Dios realmente escucha nuestras oraciones. Podemos llegar a pensar que somos demasiado insignificantes para llamar su atención o que nuestras necesidades no son tan importantes como las de otras personas.
Quizás alguna vez creímos que nuestras necesidades no son prioridad para Dios, o que Él solo responde si alguien más importante que nosotros ora por nosotros.
Pero la Biblia nos muestra una realidad completamente diferente. Dios quiere que nos acerquemos a Él. No importa quiénes somos, qué estamos atravesando o qué tan grande o pequeña creemos que es nuestra necesidad.
Efesios 3:12 «En él, mediante la fe, disfrutamos de libertad y confianza para acercarnos a Dios.»
El pecado es toda actitud, pensamiento, decisión o acción que rechaza el carácter, la autoridad y la voluntad de Dios. Aunque el pecado afectó profundamente a la humanidad, Dios nunca dejó de amarnos y preparó un camino para nuestra salvación por medio de Jesucristo.
Por eso, nuestra confianza para orar está puesta en Jesús y en lo que Él hizo por nosotros. No depende de títulos, méritos ni de la cantidad de minutos o palabras que usemos al orar.
Salmo 145:18 «El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.»
Jeremías 29:12 «Entonces ustedes me invocarán, vendrán a suplicarme y yo los escucharé.»
Salmo 34:17 «Los justos claman; el Señor los oye y los libra de todas sus angustias.»
Cuando entendemos que Dios se interesa por nuestras vidas, ya no dudamos de que nuestra oración o necesidad sea escuchada, porque tenemos la seguridad y garantía de que Él atiende nuestra necesidad en el momento oportuno.
Podemos hablar con Dios sinceramente, contarle nuestras preocupaciones, agradecerle, pedirle dirección y presentarle nuestras necesidades. Dios no se cansa de escucharnos, Él conoce nuestro corazón y está interesado en nuestra vida.
Salmo 50:15 «Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás».
Salmo 3:4 «Clamo al Señor a voz en cuello y desde su monte santo él me responde»
Salmo 116:1 «Yo amo al Señor porque él escucha mi voz de súplica.»
Nuestra confianza en la oración crece a medida que conocemos el corazón de Dios. Cuanto más lo conocemos, más aprendemos a confiar en que Él sabe lo que hace. Estos Salmos que acabamos de leer, no dicen que Dios escucha solamente las palabras de quienes oran, sino que hablan de una relación personal con Él.
Podemos hablar con Dios y ser escuchados por Él siempre. Nos podemos acercar a Dios con nuestras alegrías, tristezas, preguntas, pedidos y dudas. No esperemos a tener todo resuelto ni pensemos que nuestro problema es demasiado pequeño o grande… ¡nunca es tarde para acercarse a Dios!
Hebreos 4:16 «Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente.»
Orá con confianza y seguridad porque Dios te escucha, te conoce y está cerca tuyo. Las oraciones que no tienen respuesta son las que no se hacen… ¡seguí orando!
¿ME ACERCO A DIOS CON LA CONFIANZA DE QUE ÉL ME ESCUCHA?
Podemos acercarnos a Dios con confianza, sabiendo que no somos insignificantes para Él. Podemos hablarle con sinceridad y presentarle cada una de nuestras necesidades, confiando en que Él nos escucha y que su plan es mejor que el nuestro. Hoy elegimos seguir orando, y buscando a Dios con fe y confianza.